¿Quiénes somos?
Nuestra historia comienza allá por 1979 en Granada, cuando José Jiménez Maldonado y Manuel Llorente Morales, dos cuñados, casados con Carmen LLorente y Natividad Cantos, deciden emprender juntos un proyecto con mucha ilusión, trabajo y ganas de salir adelante, con la inestimable ayuda de Ignacio Llorente, IÑAKI, el baluarte de la familia y un ejemplo de bonanza, humildad y cariño reconocido en Armilla.
No eran tiempos fáciles, pero consiguieron unos años después, en 1984, dar un paso importante al trasladarse a Armilla, donde siguieron creciendo y consolidándose poco a poco. Unos pocos años más tarde se incorporaba el hijo primogénito de Manuel, Manolo Llorente, que quiso saber más que sus profesores y justo después de acabar su Servicio Militar la vida quiso que fuese el primero de la segunda generación y convertirse en el primer comercial de Suafo con su C15 roja!! Que tiempos…
En 1995, la vida puso a toda la familia a prueba con la triste pérdida de José Jiménez, con tan solo 46 años, pero gracias al esfuerzo, la constancia y el compromiso especialmente de Manuel Llorente, la empresa siguió adelante. Fue también el momento en el que empezó a incorporarse más familia de la segunda generación, aportando nuevas ideas y energía, sin perder nunca los valores con los que todo comenzó y dimos la bienvenida a un frustrado geólogo al que le gustan las piedras, José Antonio Jiménez y un par de años mas tarde David Jiménez, este si que quiso saber más que los profesores, un Crack!!
En 1998 abrimos una nueva delegación en Albolote, un paso decisivo que marcó el inicio de una nueva etapa de crecimiento y aquí sale a escena nuestra asesora laboral, Natividad Llorente, que después de su paso por la UGR y alguna que otra empresa, se incorpora a la plantilla.
Tres años más tarde, Mari Carmen Jiménez, abandona su dedicación en el sector privado de la arquitectura y abandona sus obras para unirse a su familia, aunque ha día de hoy le gusta más una obra que la croqueta de una madre.
Con el trabajo conjunto de la familia y el empuje de la segunda generación, la empresa fue ganando presencia y reconocimiento hasta convertirse en una referencia a nivel provincial, extendiéndose también a Málaga y Almería.
Hoy, más de cuarenta años después, seguimos con la misma ilusión del principio, orgullosos de nuestro recorrido y con una gran satisfacción: ya empieza a incorporarse la tercera generación, asegurando que esta historia de esfuerzo, familia y trabajo bien hecho continúe por muchos años más.
Y hoy seguimos dando las gracias a la gran persona que es Manuel Llorente, que todos los días nos sigue apoyando, a Natividad Cantos y a Carmen Llorente por aguantarnos y seguimos echando muchísimo de menos a José Jiménez.
GRACIAS